martes, 16 de septiembre de 2014
EnamorMIERDA.
¿Os acordáis de aquella vez que os enamorasteis por primera vez?
Si, esa. Cuando todavía erais niños sin ningún tipo de idea de lo que estabais haciendo o donde os estabais metiendo, porque de haberlo sabido, el 90% de nosotros no nos hubiéramos metido en algo así.
Me incluyo porque como todos vosotros, yo también me enamoré hasta el fondo una vez. Sin pensar en los contras que superaban por partida doble a los pros, tirándome de cabeza a una piscina vacía.
Es gracioso porque han pasado muchos años desde entonces, y como los abuelos dirían "ha llovido mucho" pero sin embargo me sigo acordando de como olía, de esos hoyuelos que le salían en las comisuras cuando reía y de como le brillaban los ojitos cuando me miraba.
Se que aquello acabó, es más, he podido comprobar que ya no quedaba nada, que es cierto eso de que con el tiempo las cosas se acaban superando porque tras tantos años, no queda ni la mitad de lo que hubo.
Pese al daño, a las horas y horas de lamentaciones encerrada entre las cuatro paredes de mi habitación, debo serle agradecida, porque si algo me enseñó es que nunca hay que querer más, porque el que quiere más, siempre pierde y por eso quizás oigáis muchas veces mi nombre asociado a la palabra "frialdad".
Desde entonces añadiré que me ha ido bien, que he conocido otros chicos, incluso me he vuelto a enamorar a pesar de que lo creía imposible, per.. ¿Sabéis que os digo? Que a pesar de no ser lo mismo del principio, pese a haber pasado el tiempo y pese a haberme tratado mejor que el mil personas, nunca he vuelto a querer igual.
Y mucho me temo que no volveré a hacerlo.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario