Hoy, 23 de Octubre de 2014 me he dado cuenta de dos cosas:
La primera: No se que estoy haciendo realmente con mi vida. No se hacia donde me lleva el mar embravecido en el que se ha convertido mi mente. No se a donde espero que me lleve, y lo que es peor.. Ni siquiera se si quiero llegar a algún sitio, y, si alguien que me aprecie, me estará esperando en algún puerto.
Se que no me estás entendiendo, se que yo y mi uso de las metáforas vamos muy atrasados con respecto al mundo "real" en el que vivimos, y que, por cierto, últimamente detesto.
Solo pretendo desahogarme, perderme entre estas lineas para no volver a escuchar "te quieros" que nunca costaron más que dos besos, ni perdones" que nunca salieron del corazón sino de la entrepierna.
A veces no es fácil sentirse incomprendida, es incómodo. Hablo de esa sensación que te entra cuando te das cuenta de que este no es tu sitio, de que no encajas por alguna razón y de que en algún recóndito lugar del planeta alguien si te esta haciendo un sitio en su sofá y preparándote un café porque sabe que no tardarás en llegar.
No se si me explico con claridad, aunque supongo que no.
¿Te puedo ser sincera? Sí, claro que puedo, me estoy autoescribiendo a mi misma. (Y si, acabo de inventar una nueva palabra) Nunca quise encajar, siempre buscaba ser diferente, tener algo que me distinga de los demás. El problema es que, como ya he dicho antes, últimamente tengo una sensación muy fuerte de desentonar, de que me he alejado demasiado de lo real, del mundo en el que vivo. Es como si yo vistiera de amarillo chillón en un mundo en blanco y negro. Y supongo que estoy esperando que alguien venga a sacarme de aquí, o yo que sé, a desentonar conmigo.
La segunda cosa de la que me he dado cuenta hoy es de que no se querer.
O bueno, si se, pero no se querer bien. Siempre lo hago a medias, o no lo hago, que es más fácil.
¿Quién lo diría,eh? Una chica tan complicada como yo buscando hacer las cosas fáciles, ¡Cómo si me gustara! Que locura...
Supongo que la cualidad de amar se adquiere con los años y la experiencia, pero yo sigo sumando años y experiencia y cada vez se me da peor eso de querer.
Supongo que toda esta historia viene fuertemente ligada al hecho de que siempre he relacionado toda esa bobada del amor con el dolor, y que desde que me hicieron daño, no he vuelto a abrir mi corazón a cualquier pirata dispuesto a llevárselo con el a recorrer mundo.
Es curioso que este aquí quejándome cuando he hecho más daño que bien, pero si, merezco quejarme de vez en cuando y ¡Qué cojones! Merezco echar de menos que me quieran, e intentar hacerlo yo, aunque solo sea por sentirme viva otra vez. Como esa vez. La primera vez.
Y probablemente la única.
No hay comentarios:
Publicar un comentario